
El reciente anuncio de la Comisión Europea sobre la clasificación de la soja como cultivo de alto riesgo por ILUC (cambio indirecto de uso de la tierra) amenaza con paralizar la exportaciones de biodiesel de soja desde países como Argentina, Brasil y Estados Unidos hacia la Unión Europea, único destino relevante de este producto.
Ante esta decisión, La industria argentina prevé un daño comercial de 350 millones de dólares al año y advierte sobre cierres de plantas.
El proceso de consulta habilitado por la Comisión Europea ha finalizado con la equiparación de la soja con el aceite de palma, ambos dentro de la categoría de insumos prohibidos para la producción de biodiesel en Europa. La única excepción es el aceite de colza, producido en la propia Unión Europea.
La Sala sostiene que la decisión no obedece a razones científicas, sino a presiones políticas internas y la necesidad de proteger los mercados locales. «Todos sabemos que Este no es un debate científico sino político, porque la Unión Europea quiere compensar a los países que se quejan del acuerdo con Mercosur y luego cerrar el mercado a los productos competitivos de Argentina», dice Idígoras en el comunicado.

Para defender la posición argentina, el sector prepara argumentos técnicos y acciones internacionales. «Vamos a presentar informacion tecnica lo que demuestra que la superficie sembrada de soja en Argentina no está creciendo; De hecho, lleva más de una década bajando la superficie. Además, las reservas de carbono no se pierden en el suelo”, afirmó. Idígorasdestacando que hay datos que refutan las conclusiones del estudio europeo.
El conflicto promete aumentar aún más en casos globales. Según Idígoras, «estamos en conversaciones con el Ministerio de Relaciones Exteriores y el Ministerio de Economía para tener una estrategia de defensa agresiva y llevar este tema hasta sus últimas consecuencias, que sería un panel en la Organización Mundial del Comercio (OMC) contra la UE y una denuncia del acuerdo birregional firmado el pasado mes de diciembre».
La presión de Europa
La decisión europea sobre el biodiesel se suma a otras que ya desactivaron el entusiasmo inicial del agro argentino con la firma del acuerdo entre Mercosur y la Unión Europea (UE). La inesperada -y unilateral- modificación de una cláusula que podría frenar los beneficios arancelarios para los países sudamericanos activar alarmas en el campo argentino.
Sucede que el capítulo agrícola-ganadero es uno de los más importantes del acuerdo para ambas partes. Por un lado, los países del Mercosur y, sobre todo, Argentina, celebraron la posibilidad de ampliar sus exportaciones a un mercado de 450 millones de consumidores con tarifas más bajas y sin cuotas que limiten los envíos.
Pero, por otro lado, es el artículo que más preocupa a los países europeos, especialmente a Francia e Italia, que se esfuerzan por proteger su propio sector agrícola y ganadero.

Así, con el objetivo de evitar una ‘invasión’ de productos del Mercosur, el acuerdo contemplaba una serie de salvaguardias que funcionaría como ‘airbag’ en el caso de que hubiera unos ingresos muy superiores de los grandes o cuando sus valores fueran muy competitivos con los europeos. El bloque europeo podría congelar beneficios arancelarios hasta que se resolviera la situación.
Así, aunque estas garantías estaban incluidas en el acuerdo que se firmó el 17 de enero en Paraguay, la Unión Europea los fortaleció sin el consenso del Mercosur para asegurar el apoyo interno antes de avanzar con la ratificación.
«Es una forma clara de buscar condicionar y destruir el tratado de libre comercio. Europa comete graves errores, porque están poniendo en riesgo la seguridad alimentaria del continente para las próximas décadas», comentó Infobae Gustavo Idígoras, presidente de la Cámara Argentina de la Industria Petrolera (Ciara), responsable del 48% de las exportaciones del país.
La lista actual consta de 25 productos de importancia para las exportaciones argentinas, entre los que figura el biodiesel. También destacan la carne vacuna, porcina y de aves, lácteos, huevos, maíz y sus derivados, arroz, azúcar, miel, cítricos y etanol.





