
En medio de una ola de liberaciones de prisioneros tras la caída del régimen chavista y la captura del expresidente venezolano Nicolás Maduro, el ciudadano peruano Arturo Gal’lino Rullier fue liberado por las autoridades venezolanas el 30 de enero de 2026 y trasladado fuera del país, anunciaron fuentes oficiales. Su salida se produce en un contexto de presión internacional y de intensificación de los esfuerzos diplomáticos tras los recientes cambios políticos en Venezuela.
En los últimos días, el Ministerio de Relaciones Exteriores del Perú Informó que otros dos ciudadanos, Ricardo Meléndez y Arturo Paredes, también recuperaron su libertad en Venezuela. Estas acciones son parte de un esfuerzo diplomático sostenido, articulado a través de la Sección de Intereses del Perú en Caracas, bajo la responsabilidad de la Embajada de Brasil, y con la colaboración de la Embajada de Estados Unidos en Bogotá, encargada de los asuntos venezolanos.
El peruano queda en libertad tras meses de reclusión en la cárcel venezolana
Arturo Gal’lino Rullier Fue detenido el 29 de noviembre de 2025 en su domicilio de Isla Margarita, y posteriormente llevado a prisión. Rodeo I en Caracas. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Perú tomó conocimiento del caso a través de una notificación de un amigo del compatriota, quien alertó a la oficina consular en Caracas. Esto desencadenó un proceso de coordinación entre la Embajada del Perú en Brasilia y el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil, responsable de la representación diplomática del Perú en Venezuela.

La liberación de Gal’lino Rullier fue confirmada por la Embajada de Estados Unidos en Bogotá, que dispuso su traslado fuera de Venezuela. El ciudadano peruano-estadounidense solicitó ser enviado a Puerto Rico, amparado en todo momento por la protección consular estadounidense. El Gobierno peruano expresó su agradecimiento por los esfuerzos del Gobierno de los Estados Unidos y reiteró su política de defensa de los derechos de sus ciudadanos.
Peruanos y extranjeros aún detenidos en Venezuela: desafíos pendientes
A pesar de los recientes avances, varios peruanos y ciudadanos extranjeros Permanecen detenidos en cárceles venezolanas. Entre ellos se encuentra Marianela Chung, esposa de Arturo Paredes, recluida en el centro La Crisálida. El Ministerio de Asuntos Exteriores ha reafirmado que mantiene abiertos todos los canales diplomáticos y consulares necesarios para obtener la libertad de quienes permanecen privados de su libertad por causas que no han sido plenamente esclarecidas.
El argentino Agustín Gallo y el mexicano-estadounidense Joseph Castañeda continúan detenidos en el propio penal de Rodeo I, además de varios colombianos identificados por los excarcelados. Las gestiones diplomáticas han contado con la colaboración activa de la Embajada de Brasil, que representa los intereses peruanos en Venezuela, y de Estados Unidos, que ha facilitado los traslados y la protección consular.
El Ministerio de Relaciones Exteriores del Perú ha enfatizado que el compromiso con la protección de sus nacionales en el exterior es permanente. Continúan las acciones conjuntas con gobiernos aliados y organismos internacionales con el objetivo de garantizar la integridad y retorno seguro de todos los ciudadanos detenidos y ayudar a sus familias en el proceso.
«No hubo negociación, hubo extorsión»
el caso de Marco Antonio Madridliberado el 13 de enero después de más de un año recluido en Rodeo I, ofrece testimonio directo sobre la situación en las cárceles venezolanas. En una entrevista con EFEMadrid se negó a que su caso y el de otros extranjeros se presentaran como presos políticos. «Esa organización que gobierna el país nos secuestró para extorsionar a diferentes países. Llamemoslo así. No hubo negociación, hubo extorsión», dijo Marco Antonio Madrid.
Durante su encarcelamiento coincidió con otros peruanos y extranjeros, describiendo un patrón de detenciones sistemáticas de personas sin actividad política, utilizadas como herramienta de presión internacional. «Al principio llegas al penal y crees que estás en un lugar de delincuentes. Luego escuchas la historia de cada uno y ves que esto es sistemático. Nos están secuestrando a todos», dijo Madrid.

El peruano informó que fue testigo de la detención de personas de más de treinta y cinco nacionalidades, así como de situaciones de maltrato y sufrimiento en los centros de detención. Pese a su liberación y regreso a Perú, Madrid reconoció que la sensación de libertad sigue siendo incompleta por la preocupación por quienes siguen encarcelados. «Una vez en Perú tengo una sensación de alivio pero todavía cerrado mentalmente, con mis compañeros que siguen ahí, en la misma situación», expresó, reivindicando la necesidad de mantener la atención internacional y diplomática sobre los casos pendientes.
Las experiencias reportadas por Madrid y la reciente liberación de ciudadanos peruanos reflejan la complejidad del escenario en Venezuela y la importancia de la cooperación internacional para garantizar el respeto a los derechos humanos y la pronta liberación de los detenidos.






