
El Gobierno permitió al sector privado importación y comercialización de gas natural licuado (GNL) garantizar el suministro durante los meses de mayor demanda, al mismo tiempo que se acordó la extensión de la emergencia del Sector Energético Nacional hasta finales de 2027.
“La medida responde a que actualmente no hay suficiente capacidad de transporte para que todo el gas disponible en la cuenca llegue en el volumen necesario a los principales centros de consumo, especialmente en el AMBA y el Litoral. Por lo tanto, en invierno es necesario complementar con GNL”, explica el Ministerio de Energía.

El objetivo es que el sector público se concentre en su función regulatoria: «Establecer reglas, garantizar la transparencia y garantizar el suministro», considera la cartera energética.
En esta línea, Enarsa dejará de importar y comercializar GNLuna tarea que pasará a manos de operadores privados.
Hasta ahora, el Estado compraba GNL a precios internacionales -en torno a 15 a 17 dólares por MMBTU (millones de unidades térmicas británicas)- y lo vendía al mercado nacional a valores similares a los del Plan Gas, cercanos a 2,7 dólares por MMBTU. La diferencia entre ambos precios se cubrió con subvenciones.
«El nuevo esquema elimina esta intermediación estatal y transfiere la responsabilidad comercial y operativa al sector privado», dice el comunicado oficial.

Con la aplicación de esta decisión, se adjudicará mediante concurso el acceso a la capacidad de regasificación disponible en la terminal de Escobar.
El operador adjudicatario será el encargado de importar el GNL, regasificarlo e inyectarlo al sistema para abastecer tanto a distribuidoras como a centrales eléctricas.
El Ministerio de Energía establecerá las condiciones del proceso y lineamientos operativos con el fin de darle previsibilidad al esquema. Si el mecanismo no produce resultados, ENARSA puede actuar temporalmente para evitar riesgos de desabastecimiento.
Para evitar distorsiones en un escenario en el que la terminal operativa es la única y juega un papel clave en el suministro, el plan prevé fijar un precio máximo para el gas regasificado durante el próximo invierno.
Este valor se definirá en base a una referencia internacional, al que se le sumará un cargo para cubrir los costos logísticos y operativos, tales como transporte, regasificación, almacenamiento, comercialización y transporte por ductos hasta el punto de entrega de Cardales.

Este cargo adicional se determinará mediante un proceso competitivo entre empresas, «con el fin de reflejar la eficiencia y asegurar la mejor oferta disponible».
«El objetivo es garantizar el suministro cuando más es necesario, ordenar la formación de precios a través de la competencia y avanzar en un mercado más transparente, donde el Estado deje de actuar como operador y se centre en garantizar las reglas y el control del funcionamiento del sistema», concluyó el Ejecutivo.
La iniciativa se adelanta al megaproyecto GNL argentinoel cual se encuentra en una fase de estructuración y definición comercial. YPF avanza en negociaciones con socios estratégicos internacionales, potenciales compradores de largo plazo y proveedores de tecnología, mientras trabaja en el diseño contractual y financiero requerido para asegurar las Decisiones Finales de Inversión (FID).
Cabe mencionar que durante el invierno de 2025 el Gobierno había autorizado a Cammesa a pagar más por el gas para evitar cortes. Esta medida respondió a la insuficiente oferta del Plan Gas, cuyos precios regulados pasaron a ser poco atractivos para los productores, afectando la disponibilidad de gas para las centrales térmicas.
En este contexto, el pasado mes de junio se tuvo que cortar el suministro a los usuarios industriales, a las estaciones de servicio de GNC y a algunas plantas generadoras de energía, con servicio «interruptible», para no poner en peligro el suministro de los hogares en plena ola de frío.





