
La matriz productiva argentina atraviesa un momento difícil en este inicio de 2026. Además de un consumo interno que no repunta, hay presiones de las importaciones, combinación que en los últimos meses ha provocado cierres, sentinas y frenos producción en varias fábricas locales.
Este es el caso de Grupo Dass, fabricante de calzado deportivo para grandes marcas internacionales como Nike, Adidas, Umbro, Fila y Asics. Si bien la empresa de capital argentino y brasileño ya había cerrado su planta de Coronel Suárez en enero de 2025 para concentrar su producción en Misiones, ahora es esta última la que atraviesa dificultades.
Comentaron además que la empresa se ha comprometido a producir sólo hasta junio de este año «No sabemos cuánto personal llegaría para esa fecha ni qué pasará después de junio», señalaron.
Los portavoces de la empresa no respondieron a las consultas al momento de esta publicación. Infobae.

Hace poco más de un año, el grupo había cerrado su planta en Coronel Suárez, lo que provocó el despido de algunos 360 trabajadores. En un comunicado difundido en su momento, la compañía explica que la decisión responde a «un plan estratégico diseñado para optimizar los procesos y fortalecer su posición en el mercado, garantizando una excelente gestión».
La medida, que incluía el traslado de la producción de zapatillas Adidas de Coronel Suárez a Misiones, se enmarcó «en la necesidad de adaptar las operaciones a la nueva dinámica del mercado argentinocaracterizado por un cambio en el ciclo económico y nuevas condiciones comerciales”.
También se supo que, en un escenario de mayor apertura comercial, las marcas para las que el grupo producía Revisaron sus estrategias abastecimiento y redefinieron sus esquemas de producción.
Actualmente, la planta de Coronel Suárez -que tiene capacidad para 6.000 empleados pero que en su última etapa operó con menos de 400- sigue en manos del grupo, aunque permanece cerrada. Mientras tanto, la fábrica de Eldorado está en manos de Dass desde 2008 y tiene capacidad para operar 60 líneas simultáneamente, aunque en los últimos tiempos sólo ha utilizado 15.
A mediados de 2025, la empresa ya había comunicado un 40% de reducción de su personal en la planta misionera por los mismos motivos que habían provocado el cierre de Coronel Suárez: menor producción, aumento de importaciones y altos costos. Luego, pasó de 470 a 300 empleados. Un año antes, había llegado a 600 trabajadores.
Entre sus dos establecimientos, Dass cuenta con una capacidad de producción instalada de 7,8 millones de pares de zapatillas al año.
Según los últimos datos del Indec correspondientes a noviembre de 2025, la fabricación de prendas de vestir, cuero y calzado registró una caída interanual de 17,6%. En concreto, la fabricación de calzado y sus piezas cayó un 30,9%, mientras que la ropa cayó un 11,7%. «La disminución de la actividad del sector está ligada a la menor demanda local y al ingreso de productos importados», indica el informe oficial.
Crisis de la producción local
Hace poco menos de dos semanas, y, nuevamente, como consecuencia de la caída del consumo, la presión de las importaciones -tanto de ropa nueva como usada- y la dificultad que tienen las empresas argentinas para financiarse, la empresa textil TN & Platex cerró por tiempo indefinido su planta en Los Gutiérrez, en la provincia de Tucumán.

La decisión implicó la suspensión de 190 empleados, quienes, si bien fueron separados de la empresa, la misma empresa confirmó que estaba en conversaciones con otras siete empresas de diversos sectores productivos con sede en Tucumán para poder reubicar a los trabajadores suspendidos.
Esta noticia llegó pocas semanas después de que la misma firma suspendiera una línea de producción de ropa en otra de sus fábricas en La Rioja. La decisión incluyó la separación de 50 personas y la no renovación de 12 contratos de trabajo.
La industria textil argentina enfrenta una de sus situaciones más delicadas de los últimos años. Un relevamiento de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA) arrojó que en octubre de 2025 la actividad registró una caída interanual de 24%una cifra muy por encima de la caída general de la industria manufacturera, que fue del 2,9% en este período.
Además, los datos oficiales indican que la producción estuvo en niveles similares a los observados durante los momentos más duros de la pandemia, lo que demuestra la gravedad de la crisis dentro del sector. Se redujo la utilización de la capacidad instalada 32,5% en octubre, con una caída de 4,6 puntos porcentuales respecto al mes anterior y de 15,3 puntos respecto a octubre de 2024.





