
El proyecto de modernización o reforma laboral que promueve la Casa Rosada serádurante las próximas semanas, el centro de todas las negociaciones políticas del partido gobernante. Esa fue la motivación que lo impulsó. la Mesa Política se reunió por primera vez este añola reunión de estrategia política de los principales cargos de gobierno.
Fue una reunión que duró poco más de dos horas y estuvo presidida por el jefe de gabinete, Manuel Adornien su oficina de la planta baja de la Casa de Gobierno. La composición de la mesa fue completada por el asesor presidencial, Santiago Caputo; el jefe del bloque La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; el Ministro del Interior, Diego Santilli; el Secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt; y la Secretaría de Gestión Institucional, Eduardo «Lule» Menem.
Y la reforma laboral tiene apartados que afectan a cuestiones económicas como la recaudación de impuestos. En este caso concreto, la reducción de determinados tramos del Impuesto sobre Sociedades afecta aa disminución de la recaudación que tiene efectos directos sobre la cantidad de dinero recaudado por coparticipación. Esto lo observan de cerca varios gobernadores, que ya han informado a varios miembros de la mesa pequeña que les gustaría poder acompañar la reforma, pero con ciertas concesiones a este nivel.
«Toto» pasó la primera mitad de la reunión opinando principalmente sobre este tema y fue el primero en salir.. Los demás se quedaron revisando esa misma agenda y abordando otras medidas que no fueron reveladas a la prensa. Se supone que la Mesa Política fue creada para tratar temas y líneas de acción con estricta confidencialidad, y que poco o nada suele trascender de estas reuniones.

Uno de los integrantes que estaba ahí comentó. Infobae que fue una reunión «muy agradable» y que la reforma laboral fue uno de los temas centrales discutidos.
En respuesta a la consulta de este medio a tres fuentes que participaron en la mesa chica, se puede comprobar que el Gobierno Aún no hay un acuerdo general sobre cómo proceder con las negociaciones de los próximos días. Es decir, hay posiciones que señalan que el margen que tiene la Casa Rosada para satisfacer el pedido de las provincias es mayor, mientras que otras pretenden mostrar más intransigencia.
Por poner un ejemplo, el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, pidió ayer al ministro Santilli considerar el reclamo de varias provincias de que, recién para 2026, el Estado Nacional se hará cargo de la reducción de la coparticipación que producirá la disminución en la recaudación de utilidades de las empresas. Alegan que sería un gesto para compensar el ajuste de la Casa Rosada a las provincias en los últimos dos años y que se comprometen a retomar sus compromisos a partir de 2027.
Lo indicó un importante miembro del Gobierno Infobae eso funcionará para no ceder en este tema. «Lo que pierdan en ingresos, lo acabarán ganando en creación de empleo y crecimiento económico», ha apuntado.
En la misma línea, afirmó ayer Santilli en conferencia de prensa tras su encuentro con Cornejo. «Es cierto que hay un 0,15% que afectaría a las provincias en 2027 por la modernización laboral y la bajada de impuestos. Pero por cada 400.000 trabajadores formalizados recuperarás este 0,15%» marco
En el extremo político de la mesa, otra fuente indiscutible opinaba lo contrario sobre la intransigencia con los gobernadores. Indicó que «no hay que adelantarnos» y que «Es demasiado apresurado» dar definiciones contundentes sobre la estrategia libertaria.
Una de las principales justificaciones utilizadas por el gobierno para movilizar esta nueva legislación es que el sistema laboral actual está marcado por una alta informalidad. Según datos oficiales, esta alcanzó el 43,2% en el segundo trimestre de 2025. El sector más afectado es el de quienes llegan a los 29 años, con casi 6 de cada 10 personas sin empleo registrado.

Pero el Gobierno también indica que la aprobación de la Modernización Laboral es uno de los señales clave que ve el mercado evaluar si la economía está avanzando o no hacia una senda de reformas clave que, en su opinión, tienen un amplio potencial para impulsar la economía.
En la mesa chica del Gobierno no lo dudan: «No hay manera de que la reforma laboral no funcione. es necesario para javier [Milei]. Ya sea un texto con más cantidad y calidad de artículos o con menos, debemos demostrar que estamos en condiciones de aprobar medidas ambiciosas».
Se trata de un pedido explícito del presidente Javier Milei a toda la dirección del Ejecutivo para que cumplan con la hoja de ruta económica y política que traza y revisa desde la Quinta de Olivos. El libertario quiere que salga lo antes posible, aunque sin poner en riesgo las principales medidas, para que continúe la progresión del resto de reformas.. Una vez que esto se defina, es muy probable que el impuesto continúe.
Pero hay un componente adicional que hace que Milei busque procesarlo en primer lugar. «Para empezar a abordar la reforma de las pensiones es necesario conocer el calendario del nuevo mercado laboral», explicó a sus interlocutores habituales. Cree que 2026 no será suficiente y que sólo en 2027 habrá tiempo para iniciar el debate sobre esta legislación: una consecuencia de la otra.
En el futuro próximo, Este viernes comenzará a funcionar una comisión técnica en el Senadoel cual estará a cargo de la asesora torrichista Josefina Tajes, quien trabajará con los bloques que acompañan al oficialismo y analizará las objeciones a la reforma laboral de la CGT y entidades empresariales. Según dijo Bullrich a Infobae, existe voluntad política de negociar con el gremio aspectos claves del proyecto para facilitar la sanción.
Según publicó Infobae, el Gobierno se resistirá a modificar el artículo que elimina la obligación de los empleados de ser agentes retenedores. Sí, están abiertos a liberar aportes solidarios y eliminar los artículos que limitan el pago de estos aportes, a suavizar la regulación del derecho de huelga y, al menos, a debatir el Fondo de Ayuda Laboral (FAL).





