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Los 4 planos en los que la Argentina debería trabajar para aprovechar el acuerdo entre la UE y el Mercosur, según un experto

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El pacto Mercosur-UE genera
El pacto Mercosur-UE crea la mayor zona geográfica de libre comercio del planeta

Después de más de 25 años de negociaciones, la Unión Europea aprobó la semana pasada el acuerdo de libre comercio con Mercosur. El tratado abre una nueva etapa para Argentina, que enfrenta el desafío de adaptar su estructura económica y productiva para aprovechar las oportunidades que surgen del vínculo con el bloque europeo.

«El pacto Mercosur-UE genera la mayor área geográfica de libre comercio del planeta. La asimetría entre el tamaño de ambos bloques refuerza el valor del acuerdo, que se da entre un bloque de países desarrollados y otro de países emergentes, uno del norte y otro del sur, uno internacionalizado y el otro hasta hoy cerrado económicamente», explica un informe del especialista en comercio internacional. Marcelo Elizondo.

Para el bloque sudamericano, el acuerdo implica un cambio fundamental: podría dejar de ser una región con poca inserción en el comercio internacional.

El presidente argentino,
El presidente de Argentina, Javier Milei; el presidente de Paraguay, Santiago Peña; el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; y el presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, durante la Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur en las Cataratas del Iguazú (Foto de Evaristo Sa / AFP)

El Mercosur tiene actualmente una relación comercio exterior/PIB inferior al 30%, muy por debajo del promedio latinoamericano (47%), del promedio mundial (58%) y, aún más, del 86% que registra la Unión Europea.

«Hasta hoy, el Mercosur ha promovido el comercio entre sus miembros pero ha logrado poca conexión fuera de él con terceros (Brasil y Argentina, sus principales miembros, son desde hace varios años algunos de los 15 países más cerrados comercialmente del planeta). La elevada escala arancelaria del bloque ha fomentado la tranquilidad internacional», afirmó Elizondo.

En los últimos años, la Unión Europea exporta más de 75 mil millones de dólares al año al Mercosur, mientras que el bloque sudamericano envía alrededor de 60 mil millones de dólares a Europa.

Se estima que el acuerdo podría impulsar el comercio bilateral hasta en un 25% en un período de tiempo razonable, en un contexto de eliminación o reducción de las altas barreras fronterizas que aún persisten en ambos mercados.

La Unión Europea exporta a
La Unión Europea exporta más de 75 mil millones de dólares al año al Mercosur

Además, se espera un aumento de la inversión extranjera europea en América del Sur, en línea con la fuerte presencia del capital europeo a nivel mundial, que concentra cerca del 25% del stock mundial de inversión extranjera directa.

En este contexto, en lo que respecta a Argentina, «el acuerdo brindará oportunidades, pero requerirá que sigamos avanzando en reformas críticas para aprovechar la oportunidad», dijo Elizondo.

Así, sostiene el analista, Será necesario un nuevo marco de competitividad sistémica, compuesto por cuatro niveles.

  1. Hay un primer plano que trasciende la política y se sitúa en el campo «metaeconómico»: el de la cultura y los valores necesarios para promover una visión del mundo más abierta y menos introspectiva.
  2. El segundo nivel es el nivel macroeconómico. En este punto, como señala Elizondo, será clave consolidar en el tiempo las reformas impulsadas en los últimos meses para ordenar los desequilibrios heredados -fiscal, monetario y cambiario- y profundizar el proceso ya iniciado para revisar y ajustar regulaciones «obstructivas», como la laboral, fiscal y administrativa, que aún están pendientes de tratamiento.
  3. El tercero es la mesoeconomía, en la que la infraestructura, la eficiencia del sector público, el acceso a servicios, suministros y recursos (incluidas personas más educadas) serán un requisito.
  4. Y el cuarto es el microeconómico, en el que las empresas tendrán que desarrollar atributos competitivos ante las nuevas demandas. En este aspecto, según Elizondo, existen 7 convocatorias de propuestas para el sector privado:
  • Desarrollar estrategias inteligentes y anticipatorias.
  • Gestionar diferentes entornos de negocios e incluso acompañar el cambio tecnológico y cultural permanente que propone el mundo.
  • Incorporar conocimiento, innovación y ciencia en la oferta y tácticas comerciales.
  • Generar arquitecturas de vínculos y relaciones sistémicas con contrapartes externas que deben convertirse más en socios y aliados que en clientes.
  • Generar instrumentos de reputación como marcas o certificaciones de calidad y cumplimiento de estándares.
  • Diferenciar la oferta en función de las condiciones de calidad.
  • Diseñado para competir en función de la condición de la empresa y no de la mera calidad de un producto.

Por ello, «el avance en la aprobación del acuerdo no cierra una etapa, sino que inicia otra», afirmó Elizondo.

Las empresas tendrán que desarrollar
Las empresas deberán desarrollar atributos competitivos ante nuevas demandas (Imagen ilustrativa Infobae)

En otro orden, el experto ha subrayado que el acuerdo con la Unión Europea tiene un carácter histórico para Argentina porque ofrece una salida a décadas de aislamiento comercial.

Señala que el país tiene muy pocas grandes empresas exportadoras -menos de 500 venden más de 10 millones de dólares al año en el mundo- y que, desde principios del siglo XXI, las exportaciones argentinas están entre las que menos han crecido a nivel global, en gran medida por la falta de acuerdos que faciliten el comercio y la inversión.

Elizondo enfatizó que el país tiene una visión del mundo como una amenaza, lo que explica su bajo nivel de integración comercial en comparación con otros países de la región.

Mientras Chile, México o Colombia tienen decenas de socios comerciales, Argentina tiene sólo una docena, lo que coloca a sus empresas en desventaja competitiva frente a sus empresas regionales.

Mientras que Chile, México o Colombia
Mientras Chile, México o Colombia tienen decenas de socios comerciales, Argentina solo tiene una decena (Imagen ilustrativa Infobae)

En este contexto, el experto ha subrayado que el Gobierno está impulsando reformas en tres frentes complementarios: el orden macroeconómico, un nuevo marco regulatorio y la apertura comercial, entendida como una condición clave para sostener los otros dos.

Según Elizondo, el tratado cambia la matriz de inserción internacional al vincularse con países desarrollados que compiten por valor y calidad.

Además de reducir los aranceles y armonizar las normas, crea un marco de previsibilidad que favorece el comercio y la inversión. Europa ya es un socio relevante para Argentina y podría ampliar su peso en sectores como energía, minería y servicios.

Elizondo advierte que el acuerdo no resuelve los problemas internos, pero sí eleva los estándares: aumenta la competencia, mejora las condiciones de los consumidores, obliga a políticas públicas más eficientes y fortalece la reputación del país.

En ese contexto, cree que el nuevo vínculo con la Unión Europea puede convertirse en un fuerte incentivo para la llegada de inversiones, siempre y cuando Argentina avance en las reformas pendientes y las empresas se adapten a las nuevas exigencias.

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