prescribo bocadillos actividad fisica. Sí, tal como lo lees, porque en poco tiempo te pueden traer grandes beneficios.
¿En qué consisten? En micromomentos de movimiento. Siempre insisto: lo que no se mueve, se oxida. Y no es una metáfora. Se oxida como una bisagra. Literalmente, se desencadenan procesos oxidativos en el cuerpo y en las células.
Estilo de vida sedentario o «enfermedad de sillón»

Estar sentado durante muchas horas crea lo que yo llamo «enfermedad de la silla». Este tiempo prolongado en una silla eleva el azúcar en sangre, promueve la resistencia a la insulina, produce inflamación crónica de bajo grado, altera la microbiota y provoca numerosos problemas cardiovasculares. La enfermedad de sillón promueve la aterosclerosis, el infarto agudo de miocardio y el accidente cerebrovascular.
¿Qué se puede hacer? Subir y bajar escaleras. Eso sí, no estoy pidiendo mucho. hacer sentadillas ni bájate del autobús una parada antes. Sólo muévete.
Aquí se explica cómo evitar las llagas en las sillas con estos microdosis de movimiento
¿La dosis? Como en todas las recetas: entre 3 y 6 veces al día. Un minuto, tres minutos, cuatro minutos cada vez.
¿Hasta cuándo, doctor? toda mi vidaLa actividad física es fundamental, y también puede venir en snacks.
Evidencia científica: beneficios medidos en minutos

Un estudio reciente publicado en Revista de Ciencias del Deporte y la Salud propuso una definición unificada para estas pausas activas: «Cualquier forma de actividad física acumulada en sesiones de hasta 10 minutos, varias veces al día, con intervalos mínimos de recuperación».
Este consenso internacional nos permite tener recomendaciones claras y fundamentadas para su prescripción y aplicación diaria.
Estas pausas responden a la necesidad de interrumpir la inactividadun fenómeno que va en aumento debido al aumento del trabajo frente a pantallas y al sedentarismo fuera del ámbito laboral.
Las recomendaciones internacionales sugieren sesiones de ejercicio de hasta 10 minutos, realizadas al menos dos veces al día, para reducir el riesgo metabólico y cardiovascular.
Los beneficios de estas pequeñas dosis de actividad no se limitan al sistema cardiovascular. En julio de 2023, un estudio publicado en Oncología JAMA Utilizando una muestra de 22.398 personas, encontró que los adultos que no hacían ejercicio formal pero sí entre 3,4 y 3,6 minutos diarios de actividad física intensa tenían una reducción del 17% al 18% en incidencia de cáncer.
Al aumentar esta cantidad a 4,5 minutos al día, la reducción del riesgo fue de hasta un 32%.
*El Dr. Daniel López Rosetti es médico (MN 62540) de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Presidente de la Sección de Estrés de la Federación Mundial de Salud Mental (WFMH). Es autor de libros como: “Emoción y sentimientos” (Ed. Planeta, 2017), “Equilibri. Cómo pensamos, cómo sentimos, cómo decidimos. Manual de usuario” (Ed. Planeta, 2019), “Recetas para vivir mejor y más tiempo” (Ed. Planeta, 2025), entre otros






