
“Las empresas adjudicatarias del proceso de privatización tomaron posesión hoy de los complejos hidroeléctricos de Comahue – Alicurá, El Chocón, Piedra del Águila y Cerros Colorados. Con estas nuevas concesiones, el Gobierno Nacional continúa impulsando el papel del sector privado en el desarrollo energético del país”, informa la cartera que encabeza el ministro. Luis Caputo en la red X.
«Con estas nuevas concesiones, el Gobierno Nacional continúa impulsando el papel del sector privado en el desarrollo energético del país», señaló la cartera económica en su post.
Las empresas premiadas que tomaron posesión son:
- Edison Inversiones SAU (Alicura y Cerros Colorados),
- BML Inversora SAU (El Chocón),
- Central Puerto SA (Piedra del Águila).
El Gobierno también ha explicado que la Sociedad Administradora del Mercado Eléctrico Mayorista (Cammesa) «simultáneamente inició los ajustes necesarios en programación, despacho, liquidaciones, registros y garantías, asegurando una transición ordenada y sin impactos en la operación del sistema eléctrico nacional».
El comunicado del Gobierno pone de relieve un primer error: las empresas adjudicatarias «deben realizar un rechazo (SIC) integral de planta.” Estrictamente hablando, la palabra inglesa es renovación y se refiere a «un conjunto de obras de modernización, renovación y actualización tecnológica estimadas en unos 400 millones de dólares, encaminadas a extender la vida útil de los equipos, mejorar la eficiencia y elevar los estándares de seguridad operacional de los complejos hidroeléctricos. Estas inversiones forman parte de las obligaciones contractuales a ejecutar en los próximos años».
Además, Economía precisó que los concesionarios «tienen 30 días naturales desde la toma de posesión para completar la documentación definitiva requerida».

«La adquisición representa un hito decisivo en el reordenamiento y modernización del sistema hidroeléctrico del Comahue. A partir de hoy, los nuevos operadores asumen el compromiso de garantizar una operación segura, eficiente y sustentable, fortaleciendo la seguridad energética del país y consolidando un esquema de gestión basado en reglas claras, previsibilidad e inversión de largo plazo», señala el comunicado oficial en su último párrafo.
La privatización de las cuatro hidroeléctricas fue clave, por su oportunidad u oportunidad, para que el gobierno completara el paquete de dólares con el que en la semana completó un pago de 4.214 millones de dólares del pago de vencimientos de capital e intereses y también devolvió los más de 2.500 millones de dólares que había venido a utilizar en el intercambio de divisas que había tenido el Banco Central, en octubre, con el Tesoro de Estados Unidos.
De hecho, ayer el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, también difundió en las redes sociales que Argentina había reembolsado «rápida y íntegramente» el dinero que el Tesoro estadounidense le había aportado en octubre al ampliar una línea de hasta 20.000 millones de dólares del «Fondo de Estabilización Cambiaria» del organismo. Esta operación, aseguró Bessent, permitió al Tesoro estadounidense ganar «decenas de millones de dólares».
Respecto a la privatización de las represas del Comahue, si bien las plantas se pagaron en pesos, los adjudicatarios las vendieron en dólares que trajeron del exterior o que ya tenían en su patrimonio. «El Banco Central estuvo atento a este ingreso de dólares», había explicado a Infobae un funcionario del BCRA. La fecha límite para el ingreso de estos 700 millones de dólares era el martes 6 de enero, Día del Rey, aunque el día anterior, lunes 5 de enero, una de las concesionarias ya había renunciado a casi la totalidad de la parte de los fondos que le correspondían.







