
La multinacional Lamb Weston, uno de los principales productores mundiales de patatas fritas congeladas, ha anunciado que cerrará su planta de Munro y despedirá a algunos 100 trabajadores como parte de una reorganización global de su red industrial.
La empresa estadounidense centralizará su producción local en el Polígon Industrial de Mar del Platadonde el año pasado invirtió más de 320 millones de dólares para instalar la planta más grande de la compañía en el continente.
En el mercado interno, por su parte, el foco está en el suministro de chips a mercados mayoristas y restaurantes, mientras que las ventas al consumidor final tienen poca fuerza en el negocio local de Lamb Weston.
«Estas acciones son parte de nuestra estrategia más amplia. mejorar la rentabilidad y fortalecer la eficiencia operativa en nuestra red de fabricación global. «La gestión eficaz de los costos en toda la cadena de suministro es clave para crear valor para nuestros clientes, al mismo tiempo que nos permite priorizar inversiones que modernicen los activos físicos y mantengan las operaciones eficientes, resilientes y listas para el crecimiento futuro», afirmó. Sylvia Wilks, gerente de cadena de suministro de la empresa
Además del cierre en Munro, la compañía anunció que reducirá temporalmente la operación de una línea de producción en Países Bajos.
Mar del Plata, el escenario ideal
Hay dos razones principales por las que Lamb Weston decidió ubicar en Mar del Plata su fábrica más grande del continente.
El primer factor está vinculado a la proximidad a la producción de padresu entrada principal. En Argentina se producen alrededor de 3 millones de toneladas de papa fresca al año, cultivadas en unas 70.000 hectáreas que se concentran principalmente en la zona de Balcarce, Mar del Plata y Tandil. De este total, alrededor 11.000 hectáreas están destinadas específicamente a la industria de la patata prefrita congelada.
El segundo punto está relacionado con la proximidad a la puerto La fábrica marplatense está ubicada a no más de 16 kilómetros de la terminal portuaria, lo que ahorra costos logísticos para la exportación.
Crisis de la producción local
En un contexto en el que la competitividad, la eficiencia y la productividad se volvieron esenciales para sostener un negocio en Argentina, ya son varios los casos de empresas que Cerraron sus plantas en el país en los últimos meses.
Uno de ellos ocurrió en octubre de 2025, cuando la firma sueca SKF bajó las persianas de su fábrica de Tortuguitas que producía en el país desde hacía más de un siglo. En su momento, la compañía informó que esta decisión formaba parte de una reestructuración global para concentrar su producción en instalaciones más grandes y tecnológicamente avanzadas, de modo que todos sus productos comenzarían a importarse desde sus plantas en diferentes partes del mundo.
Unas semanas después, en noviembre, Whirlpool confirmó el cierre de su fábrica de lavadoras en El Pilar, decisión que supuso la salida de algunos 220 trabajadores y se enmarca en la caída del consumo interno, especialmente en electrodomésticos, y la falta de competitividad frente a las importaciones.
Ese mismo mes, la granja avícola Granja Tres Arroyos cerró su planta en Concepción de Uruguay para concentrar actividades en otra unidad, medida que, si bien incluyó la reubicación de personal, fue parte de un proceso de reestructuración mayor ante la pérdida de mercados y tensiones operativas.







