
Tarifas AySA aumentará un 4% mensual entre enero y abril de 2026, con el que la compañía espera «mantener el equilibrio económico-financiero y garantizar la continuidad del servicio». La empresa presta servicios a 3,8 millones de usuarios, lo que representa una superficie de 15 millones de habitantes de la ciudad de Buenos Aires y su conurbano.
Con este mecanismo, AySA espera revertir el atraso arancelario del 21,05%. lo que implicó el límite de aumento mensual del 1% fijado por el Gobierno para el último año. Para evitar un solo aumento de ese porcentaje que toca excesivamente al bolsillo, se estableció el límite mensual del 4% hasta abril.
Al mismo tiempo, la compañía ha explicado que habrá dos grupos de usuarios que tendrán una tarifa más baja. El 48% de sus usuarios residenciales pagará con un 15% de descuento por vivir en zonas bajas. Al mismo tiempo, el Programa de Tarifa Social que hoy beneficia a 250.000 personas y tiene una duración máxima de un año, transcurrido el cual deberá renovarse. Para los usuarios con Tarifa Social el incremento no será inmediato sino que únicamente se aplicará en el momento de la renovación.

De esta manera, en las zonas altas, Quien pagó una factura de $29.317 sin impuestos en diciembre pagará $34.296 en abril al año que viene
Las decisiones sobre las tarifas del agua fueron establecidas por el Ente Regulador de Agua y Saneamiento (ERAS) mediante resolución publicada en el Diario Oficial. La actualización “considera la restaurar el mecanismo de actualización propuesto en la Audiencia Pública de marzo de 2024 y aprobado en la Resolución 9/2024 del Ministerio de Obras Públicas, pero aplicándolo de manera progresiva y controlada”, señalaron a AySA.
Dejando atrás el límite que regía en 2025, el mecanismo que se debe aplicar para ajustar la tarifa “consiste en la aplicación de una fórmula polinómica que toma en cuenta el índice de salarios (IS), el índice de precios internos mayoristas (IPIM) y el índice de precios al consumidor (IPC)”, explicó AySA.
Para mitigar el impacto en los sectores más vulnerables, la empresa ha destacado que «se mantendrá vigente el programa de Tarifa Social para neutralizar el impacto del ajuste en los sectores vulnerables, y se mantendrá el descuento del 15% para las zonas bajas, que alcanzan al 48% de los usuarios residenciales, tanto los que cuentan con uno como con dos servicios», según establece la propia AySA.

En 2025, la tarifa había estado sujeta a una limitación extraordinaria con un aumento máximo del 1% mensual, lo que provocó un retraso con relación al régimen aprobado en la última revisión. Esta situación, asociada a la desaceleración de la inflación, había llevado al Gobierno Nacional a «posponer la actualización para profundizar el proceso de eficiencia de la empresa, reduciendo los gastos operativos y optimizando los recursos», agregó AySA, que aclaró que la empresa «sostuvo este esquema de actualización limitada, absorbiendo el impacto a través de importantes esfuerzos de eficiencia».
El nuevo sistema no tiene carácter retroactivo, por lo que el retraso tarifario se irá corrigiendo progresivamente. En este sentido, AySA ha matizado: «Al mismo tiempo, la compañía absorberá parte del hueco restante en 2026 mediante un mayor control de gastos y mejoras operativas, minimizando el impacto en las facturas».

Una vez lograda la eficiencia operativa, los recursos adicionales se destinarán prioritariamente a la inversión: «Los ingresos derivados de la adecuación tarifaria se destinarán a consolidar las inversiones previstas en el Plan de Transición, que incluye obras de mejora y mantenimiento del servicio y organización financiera para garantizar un funcionamiento sostenible en el tiempo», explicó la compañía.
Los atrasos no actualizados a diciembre de 2025 ascienden al 21,05%, cifra que se reconocerá a través del coeficiente K, sin ser incluida inmediatamente en la facturación. Ese retraso provocó una caída de los ingresos de más de 95.000 millones de dólares hasta noviembre y el aplazamiento de gastos e inversiones.





