Cinco Días

Si bien el registro de marca no es obligatorio, ciertamente se recomienda. Sin embargo, no todo acaba en poseer derechos reales de marca, imponiéndose así a terceros. Su uso en el mercado se ha convertido en un requisito para usarlo, especialmente después de cinco años de su registro (de empresa). Tanto es así que la falta de uso puede dejar una marca hueca, o incluso caducada. De ahí la importancia de un acuerdo coordinado entre los departamentos de marketing y legal para verificar y preparar las pruebas pertinentes del uso de la marca.

Esta prueba de uso ha cobrado aún más importancia desde el pasado 14 de enero, ya que todos los ataques a las marcas (excepto infracción) pueden interponerse ante la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM), incluidas las marcas caducadas por falta de uso. . Reducir el coste de estos procesos de obsolescencia y caducidad sin duda aumentará la competencia entre marcas.

Por lo tanto, es necesario aclarar qué constituye la prueba de uso de la marca, si la marca tiene cinco años registrada, se debe aportar.

En primer lugar, se le debe haber mostrado una prueba de uso dentro de los cinco años anteriores a la solicitud de prueba de uso. De hecho, idealmente, después de cinco años de registro, se debe preparar una prueba de uso de los cinco años anteriores. Si solo hay un período de prueba de un año, puede ser suficiente. Esta prueba debe hacerse cada dos años para poder encontrar desequilibrios o deficiencias.

Además, debe ser para uso externo del mercado, no para uso interno de la empresa. El uso esporádico (discontinuo) o aparente tampoco es efectivo, y no basta con ventas puntuales o campañas publicitarias aisladas.

En definitiva, se debe certificar la oferta, publicidad y venta de productos (o servicios) utilizando la identidad de la marca en el área registrada. Es por esto que las facturas que identifican productos y marcas son fundamentales para estos fines. También hay catálogos de productos marcados con el logo.

Esto tiene sus matices porque, a veces, el uso anunciado de una marca (que aún no se ha vendido) se puede usar como prueba del uso de la marca. Sin embargo, dicho uso publicitario debe estar dirigido y claramente dirigido al dominio de la marca.

El logotipo utilizado debe coincidir con el logotipo registrado. A menudo, la marca utilizada se moderniza (cambios en la fuente, los gráficos, los colores, etc.) y, por lo tanto, se separa del signo registrado originalmente. En preparación para las pruebas de uso, es hora de verificar estas distorsiones y evaluarlas.

Al mismo tiempo, se debe evaluar si la marca se utiliza para todos los productos registrados. En este sentido, primero verifique si la marca se usa para algún producto no registrado, como se debe hacer el registro. Luego, incluya evidencia de uso según el propósito para el que sirve el producto (por ejemplo, zapatos, camisas, pantalones) e inclúyala como evidencia para la categoría afectada.

Por supuesto, el uso puede provenir del propietario o de un tercero consentido, pero en este caso lo ideal es instrumentar este uso en el contrato de licencia y registrarlo ante la autoridad correspondiente. Ese sería el primer documento de prueba de uso.

En las marcas globales, la prueba puede ser complicada porque tiene que hacerse por territorio de registro, y los propietarios de marcas y los usuarios de marcas pueden no coincidir en cada territorio.

En definitiva, preparar la prueba de uso de una determinada marca es una auténtica auditoría que revelará un desajuste entre la realidad y el registro.

Las marcas son fenómenos vivos y dinámicos, por lo que estos análisis ayudarán a corregir distorsiones, completar registros o dejarlos caducar.

José Garridosocio de Andersen.

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