SpaceX empezó a pedirle al Pentágono contratos más caros.
Según Reuters, SpaceX presionará al Departamento de Defensa de Estados Unidos para que aumente el gasto en los servicios satelitales Starlink utilizados en operaciones militares.
La discusión se produce pocas semanas después de que Estados Unidos lanzara una acción militar contra Irán y expusiera la creciente dependencia del Pentágono de la infraestructura espacial privada controlada por la empresa de Elon Musk.
Según los informes, los ejecutivos de SpaceX mantuvieron reuniones con funcionarios del Pentágono para cuestionar los tipos de servicios que actualmente se contratan para ciertos drones militares. La compañía argumentó que el ejército estadounidense utilizó programas satelitales básicos Starlink en las operaciones, lo que, según SpaceX, requería paquetes de conectividad más costosos.
Los ejecutivos de SpaceX mantuvieron reuniones con altos funcionarios del Pentágono para verificar sus contratos. (Biblioteca de imágenes ilustrativas)
La situación ha reavivado un debate cada vez más importante dentro del sector de defensa: el poder acumulado por las empresas privadas de tecnología sobre la infraestructura crítica utilizada en los conflictos armados modernos.
Según Reuters, la disputa está relacionada con el uso de los servicios Starlink en los drones kamikaze LUCAS, que están diseñados para atacar objetivos y destruirse a sí mismos al impactar.
SpaceX insistió ante el Departamento de Defensa que las terminales utilizadas en estos drones operan bajo un esquema de conectividad inadecuado para su tipo de uso militar.
La compañía explicó que el Pentágono paga unos 5.000 dólares al mes por cada terminal, y sus ejecutivos dicen que los servicios utilizados equivalen a una suscripción de aviación de alta gama de unos 25.000 dólares al mes.
SpaceX se ha convertido en el proveedor de red del Pentágono. (Biblioteca de imágenes ilustrativas)
Los funcionarios del Pentágono respondieron que los sistemas avanzados de Starlink fueron diseñados originalmente para aviones, no para drones unidireccionales como LUCAS, que normalmente solo necesitan conectarse durante unos minutos u horas antes de ser destruidos.
Sin embargo, el informe afirma que el Departamento de Defensa finalmente aceptó los términos propuestos por SpaceX, que efectivamente duplicaron el costo de operación de cada dron.
Este episodio muestra el crecimiento de Starshield, la versión militar de Starlink desarrollada por SpaceX para gobiernos y fuerzas armadas.
En los últimos años, las redes de satélites de la compañía se han convertido en una herramienta estratégica para operaciones militares y comunicaciones en zonas de conflicto.
Uno de los casos más destacados ocurrió durante la guerra entre Ucrania y Rusia, y múltiples analistas señalaron que Ucrania obtuvo una ventaja táctica mediante el uso de los servicios de conectividad satelital de SpaceX.
Starlink se ha convertido en una herramienta estratégica para operaciones militares. (Descripción de las imágenes sexuales de Infobae)
La capacidad de Starlink para operar Internet satelital en áreas afectadas por ataques o interrupciones en la infraestructura tradicional lo convierte en una herramienta fundamental para las comunicaciones militares modernas.
La creciente dependencia de SpaceX preocupa a algunas partes del gobierno de Estados Unidos. Un portavoz del Departamento de Defensa confirmó a Reuters que el Pentágono está explorando alternativas y posibles competidores para reducir la dependencia de Starlink.
Sin embargo, los desafíos son complicados porque SpaceX mantiene actualmente un enorme dominio en la industria de los satélites.
Según datos citados por Reuters, la compañía tiene cerca de 10.000 satélites en órbita, lo que representa más del 60% de todos los satélites activos del mundo.
Esa escala convierte a SpaceX en el actor dominante en el mercado y dificulta que otras empresas compitan en capacidad y cobertura global.
Ante el cambio de planes, el Pentágono empezó a buscar alternativas a SpaceX.
Empresas como Amazon y su proyecto Kuiper, Eutelsat y OneWeb parecen posibles alternativas de futuro, aunque todavía están lejos de los despliegues a gran escala logrados por SpaceX.
Esta situación refleja que el control de la infraestructura espacial se ha convertido en un elemento estratégico no sólo de la economía digital, sino también de la seguridad nacional y del conflicto militar.
El debate también llega en un momento financiero importante para SpaceX. Según diversos informes, la empresa preparará una oferta pública inicial parcial relacionada con algunos de sus negocios, en una medida que podría convertirse en una de las mayores salidas a bolsa de la industria tecnológica.
Mientras tanto, la influencia de SpaceX sobre gobiernos y agencias militares sigue creciendo.
Las conversaciones con el Pentágono revelaron una nueva realidad: la guerra moderna depende cada vez más de la infraestructura tecnológica privada, y empresas como SpaceX tienen hoy un poder de negociación que habría parecido inimaginable hace apenas unos años.





