En medio de las últimas denuncias de presuntas irregularidades en la gestión de los fondos del Asociación de Fútbol Argentino (AFA), el presidente de la organización, Claudio «Chiqui» Tapiase refirió al caso por primera vez y afirmó: «Estoy tranquilo, no me acusan, nada».
El dirigente enfrenta acusaciones judiciales que se remontan a finales de 2025, que alegan presunta manipulación financiera y desvío de dinero a empresas vinculadas a personas cercanas a él y otros funcionarios de la AFA. Tapia, sin embargo, ha asegurado que está viviendo estos días «tranquilo» y diferenciando la percepción pública de la cobertura mediática: «Son dos realidades diferentes, la de los medios y la del pueblo»el expreso
Tapia explicó que, si bien se mantiene atento a la exposición mediática y judicial por los contratos de la AFA, en su día a día no recibe críticas al respecto. «Con lo demás no pasa nada (quejas y acusaciones)»afirmó, agregando que su principal preocupación siempre ha sido su familia, pero lo ha considerado «los niños son mayores» y saben cómo afrontar la situación. Durante su estancia en la estación Punta Mogotes, Tapia compartió almuerzos con amigos y familiares, y recibió visitas de funcionarios como Carlos Biancoministro del Gobierno de Kicillof, y Santiago Pérez Teruel, consejero general de Buenos Aires. Según lo reconstruido por InfobaeFue el mismo responsable de la AFA quien solicitó tomarse una fotografía con los dos funcionarios, quienes aceptaron el pedido.

Este acercamiento al entorno de Axel Kicillof no es un episodio aislado para Tapia. Días antes sostuvo reuniones con otros dirigentes peronistas, entre ellos los intendentes Gastón Granados (Ezeiza) y Nicolás Mantegazza (San Vicente), con quienes mantiene una relación consolidada. El grupo de confianza se completa con Federico Otermín (Lomas de Zamora) y Federico Achával (Pilar). Mantegazza también preside el Club Estrella del Sur de Alejandro Korn, San Vicente, institución que, por primera vez en su historia, competirá este año en la división C y cuyo estadio lleva el nombre de “Chiqui Tapia”.
Investigación sobre gestión de fondos en la AFA
El análisis de registros bancarios confidenciales y documentos judiciales, publicados después del descubrimiento ordenado EE.UUreveló una estructura sofisticada para administrar los fondos internacionales generados por la equipo de futbol argentino. Estos documentos demuestran que, bajo la dirección de Claudio «Chiqui» Tapiaartículos por valor de un millón de dólares fueron canalizados a una empresa privada con sede en Florida, TourProdEnter LLC, evitando así el circuito formal de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y los controles institucionales habituales. Este esquema permitió financiar tanto operaciones asociadas al fútbol como otros destinos privados y menos transparentes, ampliando el monto investigado de 260 millones de dólares y abriendo la puerta a posibles nuevas revelaciones.

Uno de los elementos más convincentes, según la documentación obtenida, es que las operaciones con TourProdEnter actuaban como un «cajero central». Desde esta sociedad, los fondos de los patrocinadores internacionales y los derechos comerciales de la Selección no sólo estaban destinados a cubrir gastos habituales o inversiones deportivas, sino también a transferencias a sociedades offshore, intermediarios financieros y personas personalmente vinculadas a dirigentes, sin divisiones entre fondos destinados al fútbol y aquellos destinados a otros fines.
La investigación judicial, iniciada por una denuncia del empresario Guillermo Tofoni a raíz de reclamaciones contractuales por la organización de partidos amistosos, expuso así una red de ingresos y gastos que operaba regularmente y con elevados volúmenes, especialmente entre 2023 y 2024. Los extractos bancarios muestran que TourProdEnter LLC, controlada por Javier Faroni y su esposa Erica Gillette, gestionaron los traslados sistemáticos. El 14 de septiembre de 2023, un transferencia de USD 4.200.000 a una cuenta de esta firma en Synovus Bank, con Citibank como corresponsal. Un ingreso adicional de 6.100.000 dólares Fue documentado en noviembre del mismo año, canalizado a través del Bank of America bajo el concepto de pago de patrocinio. Estos pagos nunca pasaron por las cuentas de la AFApero se consolidaron en las arcas de empresas privadas.
Durante el proceso judicial en Miami salieron a la luz mecanismos en los que la empresa TourProdEnter no sólo era utilizada para concentrar ingresos, sino también como punto de partida para transferencias millonarias a empresas «fantasmas». Al menos cuatro empresas radicadas en Bariloche, con dueños de dudosa solvencia, fueron beneficiarias de aproximadamente 42 millones de dolares cuyo destino aún no está claro.

La documentación revela casos en los que los fondos alimentaron gastos personales o gastos ajenos a la administración deportiva. El hijo de José Almaraz, identificado como guía espiritual y cercano al presidente Tapia, recibió transferencias de las cuentas de TourProdEnter por un monto total de 340.000 dólares. Estas medidas no tienen justificación contractual ni vínculo demostrado con tareas institucionales. La naturaleza opaca de estos gastos repite el mismo patrón: La selección «casilla» se utilizó con amplia discreción.
El plan incluía operaciones complejas como la adquisición del club italiano Perugia Calcio. El 18 de diciembre de 2023, TourProdEnter dispuso dos transferencias de 150.000 dólares cada uno a Sports NextGen Ltd, otra empresa vinculada a Faroni. En marzo de 2024 se repitió el método con dos envíos de 412.500 dólares. Las fuentes judiciales, consultadas por Infobaeindican que estos fondos se trasladaron a Europa para completar la compra.
Otra vía significativa se detectó en el envío de 109 millones de dólares a un corredor financiero con sede en Montevideo. Según los registros, TourProdEnter transfirió este monto por cuenta y orden de la administración pública de los fondos internacionales de la AFA. Así lo aseguraron los portavoces de este intermediario uruguayo «Todas las operaciones se han realizado de acuerdo con la normativa vigente y contaban con la documentación justificativa adecuada» y que «en todos los casos los fondos provinieron de bancos americanos y posteriormente fueron transferidos a cuentas de la AFA en bancos del sistema financiero local, de conformidad con el contrato existente entre ambas empresas, que es de público conocimiento».
El análisis de los extractos bancarios también revela pagos generosos no relacionados con el fútbol. El 22 de noviembre de 2023, TourProdEnter pagó 38.500 dólares a un proveedor de aviación privada, y el 15 de enero de 2024, una transferencia de 27.000 dólares a una empresa vinculada a los buques. Cantidades entre USD 10.000 y USD 80.000 Fueron frecuentes para servicios chárter, aviación y actividades náuticas, siempre financiados con los ingresos de la Selección y sin justificación asociados a actividades deportivas.
La arquitectura financiera organizada por la dirección de Tapia permitió la fragmentación del dinero, dificultando su seguimiento. Los fondos, recaudados y administrados en el exterior, solo ingresaron a cuentas locales después de pasar por múltiples intermediarios, complicando el trabajo de los técnicos y auditores argentinos. La divulgación del circuito fue facilitada por la intervención judicial en Estados Unidos, donde tanto la Justicia como FinCEN –la contraparte estadounidense de la UIF argentina– procedieron a obtener pruebas y documentación clave.
El contraste entre lo declarado en los balances oficiales de la AFA y el rastro documentado en los registros bancarios constituye la principal revelación de la investigación: Los caminos del dinero generado por la selección argentina resultaron mucho más complejos y fuera del control institucional de lo que se reflejaba en la información pública de la dirección.






