
Mónica González Mujica (derecha) Premio Mundial UNESCO/Guillermo Cano 2010 de Libertad de Prensa.
Periodistas y organizaciones de prensa celebraron el lunes 3 de mayo el Día Mundial de la Libertad de Prensa. La Unesco organizó una conferencia en Australia sobre el tema, reunión que concluyó con una declaración en la que se urge a los países a adoptar legislaciones que garanticen el derecho de todos a acceder a la información pública en todos los niveles de gobierno. Ese mismo día fue premiada la periodista de investigación Mónica González Mujica por su labor de denuncia en torno a la dictadura militar chilena.
La Unesco también publicó un documento sobre la situación de estos derechos en América Latina, en el que menciona que 11 países de la región ya aprobaron leyes de acceso a la información. Este derecho “es esencial para defender otros derechos fundamentales [y] fomentar la transparencia, la justicia y el desarrollo”, afirmó la directora general del organismo, Irina Bokova.
La violencia y las amenazas contra la libertad de expresión fueran algunos de los temas destacados por la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), que manifestó su pesar por los 26 periodistas asesinados y 7 desaparecidos en los últimos 12 meses en las Américas: “Que sirva este 3 de mayo para honrar la memoria de todos los periodistas caídos en el ejercicio de su deber”, dijo el presidente de la SIP, Alejandro Aguirre.
La Asociación Mundial de Periódicos (WAN, por su sigla en inglés) divulgó varios editoriales, anuncios y cartas de protesta contra ataques e intimidaciones contra periodistas en todo el mundo. “El 3 de mayo se ha convertido en un día para concienciar y sensibilizar al mundo de la importancia de la libertad de prensa y para reconocer el precio que tienen que pagar periodistas y medios independientes por informar a la sociedad”.
Homenaje a una periodista chilena
Mónica González Mujica, galardonada con el Premio UNESCO/Guillermo Cano de Libertad de Prensa 2010, es probablemente una de las periodistas chilenas más tenaces y comprometidas. Minuciosa, ha hecho de la investigación periodística su verdadera profesión. Graduada de la Universidad de Chile en 1971, inició su carrera en el diario El Siglo y la revista Ahora. El golpe militar que en 1973 derrocó al presidente Salvador Allende e instauró una dictadura sangrienta encabezada por Augusto Pinochet la empujó al exilio en París, donde trabajó como obrera en una imprenta.
Regresó a su país en 1978, aunque hasta 1983 no pudo retomar su profesión, en publicaciones como las revistas Cauce y Análisis. Tras poner al descubierto varias operaciones inmobiliarias fraudulentas realizadas por Pinochet utilizando fondos públicos, acumuló un total de 26 querellas en su contra, aunque en todas fue sobreseída. Pese a ello, estuvo encarcelada en dos ocasiones por negarse a revelar la identidad de una de sus fuentes.
Tras haber ocupado cargos directivos en publicaciones como el diario La Nación o la revista Siete+7, desde 1995 es corresponsal en Chile del diario argentino Clarín y desde mayo de 2007 dirige el Centro de Información e Investigación Periodística (CIPER), una institución independiente y sin fines de lucro que desarrolla reportajes de investigación.
Ganadora de numerosos galardones por su trayectoria profesional en defensa de la libertad de prensa, es autora de los libros Bomba en una calle de Palermo (1986), junto a Edwin Harrington; Los secretos del Comando Conjunto (1989), con Héctor Contreras; Chile entre el Sí y el No (1988), junto a Florencia Varas; y La Conjura. Los mil y un días del golpe (2000).
Leer entrevista a Mónica González Mujica.
Fuente: Unesco
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